El Consejo de Estado suspendió provisionalmente los efectos del decreto mediante el cual el Gobierno Nacional fijó el salario mínimo legal mensual vigente para 2026 con un incremento del 23%, una decisión que reabre el debate sobre los límites legales de la política salarial y obliga al Ejecutivo a redefinir, de manera transitoria, el monto que regirá mientras se resuelve el proceso de nulidad en curso.
En el auto dado a conocer este viernes, 13 de febrero, el alto tribunal consideró que existen indicios suficientes de ilegalidad que ameritan la adopción de una medida cautelar, en respuesta a múltiples solicitudes de suspensión provisional contra el Decreto 1469 del 29 de diciembre de 2025, expedido tras el fracaso de la concertación tripartita en la Comisión Permanente de Concertación de Políticas Salariales y Laborales.

El aumento del mínimo para este año traerá grandes retos fiscales para el país. Foto: Imagen generada con inteligencia artificial.
¿Qué pasará ahora?
Para el alto tribunal, ese enfoque plantea serios cuestionamientos jurídicos, dado que el concepto de salario vital, si bien puede servir como referencia académica o contextual, “no se encuentra incorporado en el ordenamiento jurídico colombiano” como criterio decisorio para la fijación del salario mínimo y en consecuencia, basar el incremento en ese parámetro podría implicar una sustitución de las variables legales expresamente previstas por el legislador, lo que configuraría una extralimitación de la potestad reglamentaria.

El aumento del mínimo para este año traerá grandes retos fiscales para el país. Foto: Imagen generada con inteligencia artificial.
Esa falta de correlación entre las variables legales y la decisión adoptada llevó al Consejo de Estado a concluir que, al menos en esta etapa preliminar, se configura una apariencia de buen derecho que justifica la suspensión provisional; por lo que se advierte que la motivación del acto administrativo debe permitir identificar cómo incide cada uno de los factores legales en la determinación final del salario mínimo, exigencia que considera no satisfecha en el decreto demandado.

El aumento del mínimo para este año traerá grandes retos fiscales para el país. Foto: Imagen generada con inteligencia artificial.
Evitar caer en el limbo
La decisión también retoma precedentes del propio tribunal, en particular el caso del salario mínimo de 2016, cuyo decreto fue anulado años después por insuficiencia de motivación, cuando ya había producido todos sus efectos. Esa experiencia fue citada por varios demandantes como evidencia de que la demora judicial puede vaciar de contenido el control de legalidad si no se adoptan medidas cautelares oportunas, argumento que fue acogido en esta oportunidad.

El aumento del mínimo decretado por el gobierno Petro es del 23%. Foto: Imagen generada con Inteligencia Artificial – ChatGPT
