La deuda pública de Colombia volvió a niveles que no se observaban desde finales del siglo XIX, en medio de una trayectoria de deterioro fiscal sostenido, según advirtió el centro de estudios económicos Anif, que recientemente dio a conocer un diagnóstico que pone en evidencia que el endeudamiento del Gobierno ya alcanza cerca del 60% del PIB, un punto que reabre el debate sobre la sostenibilidad de las finanzas públicas.
El análisis señala que este nivel de deuda “solo es comparable con lo observado a finales del siglo XIX”, cuando el país enfrentó problemas de pago de deuda externa e hiperinflación. En ese periodo, marcado por la Guerra de los Mil Días, el endeudamiento alcanzó niveles cercanos al 85% del PIB, en un entorno de alta inestabilidad macroeconómica que dejó efectos prolongados sobre la economía nacional.
Déficit fiscal persistente y aumento de la deuda pública
“Este desbalance se ha acentuado en los últimos años. Los déficits primarios registrados en 2024 y 2025, equivalentes a -2,4% y -3,5% del PIB, respectivamente, solo encuentran precedentes en episodios de crisis económica como la recesión de 1999 o el impacto fiscal de la pandemia en 2020, lo que refleja una presión creciente sobre las cuentas públicas”, indicaron estos expertos.

El país enfrenta una crisis fiscal que no se veía desde el siglo pasado. Foto: Imagen generada con inteligencia artificial.
Carga de la deuda y encarecimiento del financiamiento
No hay que pasar por alto que el encarecimiento del financiamiento implica que una mayor proporción de los recursos del Estado debe destinarse al servicio de la deuda, lo que reduce la capacidad de inversión y limita el margen de maniobra de la política económica. Este escenario se convierte en un factor adicional de presión en un contexto de debilidad estructural de las cuentas fiscales.
Riesgos para la estabilidad y necesidad de ajuste fiscal
En este contexto, Anif señala que el deterioro fiscal “incrementa la vulnerabilidad del país frente a episodios de mayor volatilidad financiera y pérdida de confianza”, lo que refuerza la necesidad de adoptar medidas correctivas. La advertencia se da en un momento en que la sostenibilidad fiscal vuelve a ocupar un lugar central en la discusión económica nacional.
