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El ecommerce es el principal escenario competitivo para las marcas de moda durante la temporada de fin de año en Colombia.
Según David Rojas, CEO del clúster digital de moda Fashion eCommerce, el potencial de venta durante los dos últimos meses del año está garantizado. Sin embargo, el éxito de las marcas depende de la solidez operativa de sus canales digitales. “Anteriormente, la competencia de fin de año se centraba en la guerra de descuentos; no obstante, hoy se trata más de la experiencia digital, la infraestructura ecommerce y la capacidad logística. En este sentido, gana la marca que mejor opera y no la que más rebaja”, afirma.
Rojas explica que el comportamiento del comprador cambia según el momento de la temporada. En Black Friday, el consumidor es más racional y reacciona a la oportunidad del descuento; en Navidad, en cambio, la compra deja de ser individual y se vuelve emocional. En esta fecha, los colombianos buscan productos para regalar, lo cual exige mensajes distintos, colecciones pensadas en formato regalo y una experiencia que resuelva rápidamente la decisión del comprador.
El especialista de Fashion eCommerce también enfatiza que, para competir, el ecommerce debe estar optimizado desde antes de noviembre, con sitios web estables y rápidos, procesos de pago sin fricción y plataformas capaces de soportar altos picos de tráfico. Si bien tecnologías como Shopify han facilitado la escalabilidad de las marcas de moda, la tecnología por sí sola no convierte. Es necesario implementar una estrategia de omnicanalidad que responda a todos los puntos de contacto que pueden tener los consumidores en esta fecha.
“El ecommerce involucra todo un ecosistema integral que conecta la tienda digital con canales como WhatsApp, email marketing, SMS y automatizaciones, coordinados para recuperar carritos, dinamizar la compra e impulsar la recompra”, detalla. Además, en temporada alta, la pauta digital, las audiencias y los creadores elevan sus costos. Por lo tanto, el reto para las marcas es optimizar su inversión y presupuesto para evitar que el costo de adquisición supere el retorno.
La fase final de la cadena de distribución se convierte en uno de los momentos más críticos para las marcas de moda durante la temporada alta. El 18 de diciembre funciona, en la práctica, como la última fecha viable para garantizar entregas a nivel nacional antes de Navidad, ya que luego de ese día el cumplimiento oportuno se vuelve altamente incierto. En este periodo, la puntualidad pesa incluso más que el precio, ya que un regalo que no llega a tiempo puede generar un impacto reputacional mayor que otras fallas del año.
Por otro lado, David Rojas destaca que la integración entre el canal físico y el digital es crucial para el comercio de moda en temporada alta. Hoy los consumidores privilegian experiencias prácticas que reduzcan fricciones, como compra en línea con retiro en tienda, cambios presenciales, entregas express locales y puntos de pickup, soluciones que permiten sostener promesas de entrega y servicio cuando la logística entra en picos de demanda. Sin duda, el éxito de la temporada radica en operar el ecommerce como un engranaje sincronizado entre inventario, tecnología, pauta, logística y atención, con una planificación anticipada que convierta la previsión en ventaja competitiva.
Fuente Portafolio
