Quizás no haya fábula de Esopo más conocida que la de la tortuga y la liebre. En la historia, la primera gana una carrera por cuenta de su persistencia, a pesar de que la segunda es mucho más rápida y al final hace intentos desesperados por acortar camino tras haberse dormido esperando a su rival.
Mientras el gigante asiático avanza de manera relativamente sutil y opera con una visión de largo plazo, el norteamericano reacciona de forma brusca, sobre todo con Donald Trump al mando. Ello explica la insistencia en dejar obstáculos en la vía y acudir a argumentos de fuerza, como el empleado en Venezuela el fin de semana pasado.

La comparecencia inicial correspondió a un trámite previo al inicio del juicio. Foto: EFE
Cambio de tercio
Basta recordar que la red de autopistas china duplica la de Estados Unidos con una geografía más desafiante, mientras que la de trenes de alta velocidad supera la del resto del planeta. En cuanto a kilovatios, la capacidad de generación está por encima de la de Norteamérica y Europa combinados, aparte de niveles de conectividad digital que, entre otras, masificaron múltiples aplicaciones y llevaron a la casi desaparición del dinero físico.

China en un momento marcado por la tregua comercial alcanzada con Estados Unidos. Foto: iStock
La reacción

Mercados Foto: iStock
La muy probable ratificación del tratado de libre comercio que tras un cuarto de siglo de negociaciones firmaron los socios de Mercosur y la Unión Europea es una señal de que hay la voluntad de explorar caminos de integración distintos de los tradicionales.
