En los últimos años, la industria de las velas ha tenido un crecimiento importante. Impulsada por la pandemia, cada vez más personas han adoptado esta práctica como idea de negocio, generando así un mayor dinamismo en el tejido empresarial.
Pero, más allá de eso, el sector se ha venido adaptando a las nuevas tendencias con miras a seguir innovando. En entrevista, Amílcar Lusinchi, presidente de Asociación Latinoamericana de Fabricantes de Velas (Alafave), se refirió a las oportunidades que tiene el país en este segmento.
¿Cómo cree que se ha venido reinventando el mercado de las velas en los últimos años?
La industria de la vela tiene muchísimos años, casi desde la era medieval, pero se ha venido reinventando. En Colombia hay una presencia fuerte de emprendimientos de velas aromáticas, con marcas, empaques y diseños muy interesantes. Es una tendencia en crecimiento en América Latina, impulsada también por la pandemia.
¿Cualquier persona puede incursionar en la industria de la fabricación de velas? ¿Qué se requiere para hacerlo?
Sí, perfectamente. Hacer velas es un proceso relativamente sencillo y muchos emprendedores lo hacen como fuente de ingreso y pasión. Sin embargo, requiere profesionalización, técnica, ensayos y pruebas. Es clave usar materias primas adecuadas para garantizar un producto óptimo.
Además, las redes sociales han facilitado la visibilidad de marcas sin necesidad de grandes estructuras comerciales. De hecho, la mayoría de estos emprendedores son mujeres, quienes han encontrado en este producto un espacio de conexión y creación.
Hace unos meses desarrollaron un encuentro regional de fabricante, ¿cuál es la propuesta de valor de ese evento?
Como Asociación Latinoamericana de Fabricantes de Velas, con 26 años de fundada, organizamos encuentros anuales. Pero en esta ocasión, en Colombia hicimos por primera vez un formato condensado de un día.
El encuentro incluyó formación técnica sobre formulación y pruebas de calidad, un conversatorio abierto sobre retos y oportunidades del sector, presencia de Ecopetrol como proveedor clave de materia prima y charlas sobre tendencias de mercado y hábitos de consumo.
Además de Colombia, ¿dónde más planean llevar este tipo de encuentros?
El formato se estrenó en Colombia por su dinamismo y alto nivel de emprendimiento. Como asociación, realizamos un congreso anual que rota por distintos países y, cada tres años, un congreso mundial junto con las asociaciones europea y norteamericana. El último fue en Orlando, con 650 asistentes.
Colombia, además, tiene una tradición de peso para el sector, que es el Día de las Velitas, una celebración que representa alrededor del 30% del consumo anual de velas.
En términos de sostenibilidad, ¿cómo se ha incorporado esta práctica en la fabricación?
Se han incorporado ceras de origen vegetal combinadas con parafinas, que aportan propiedades de duración y quemado. Constantemente se evalúan nuevas materias primas y fragancias, para garantizar seguridad y desempeño adecuado en las velas.
¿Qué papel han tenido las nuevas tecnologías en la industria?
Aunque es prematuro, se han incorporado impresoras 3D para crear moldes y fabricar figuras más específicas. La inteligencia artificial, aunque no impacta directamente la fabricación, también ha sido clave en la gestión empresarial, en temas como indicadores, mercadeo, creación de empaques y generación de ideas innovadoras.
Hace unos años hubo escasez de parafina. Si volviera a ocurrir, ¿cómo lo enfrentaría la industria?
El 36% de los asistentes al evento manifestaron preocupación por el acceso a las materias primas, porque cuando hay escasez, los costos de producción se elevan.
La alternativa es diversificar fuentes, como las ceras vegetales. Aunque hoy no hay escasez estructural, si llegase a ocurrir eventualmente, porque ciertamente hay elementos que a veces escapan de nuestro control, es clave tener siempre un plan B.
La mayoría de estos emprendedores son mujeres, quienes han encontrado en este producto un espacio de conexión y creación
¿Qué oportunidades ve para el desarrollo de la industria en Colombia?
Muchas. Los emprendedores aportan agilidad en mercadeo, manejo nativo de redes sociales y marcas potentes. En Colombia crece el mercado de velas aromáticas, incluso de lujo. También hay una tendencia a darle intencionalidad al encendido de las velas, conectando con espiritualidad y propósito. Las grandes fábricas también se suman a estas iniciativas.
¿Cuáles son las proyecciones de crecimiento del sector?
Para América Latina se estima un crecimiento del 4% en los próximos 10 años. En Colombia, aunque aún procesamos la data específica, vemos crecimiento especialmente en velas aromáticas. Entre 2024 y lo que va de 2025, Colombia importó 2.711 toneladas de velas, lo que evidencia una gran oportunidad para suplir con producción nacional.
¿Qué mensaje final quiere dar a los emprendedores?
La invitación es a formalizar sus estructuras para pasar de emprendedores a microempresarios. Muchas grandes compañías de la región nacieron con alguien que hacía velas en casa. Si se tiene visión a futuro, lo que empezó como hobby o ingreso adicional puede convertirse en una empresa grande y sólida.
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