El presidente de la Asociación Nacional de Empresarios de Colombia, Andi, dijo al Congreso, en la audiencia pública convocada por la Comisión Cuarta del Senado, que es el momento de lograr «un ejercicio concertado que permita que, efectivamente, Colombia, sus trabajadores, sus empresarios, sus emprendedores, el mundo político, el Congreso de la República, podamos pasar de alguna forma esta página y seguir adelante.
Añadió que ha propuesto que la discusión se concentre en algunos de los aspectos más importantes y que el gremio estaría acompañándolos, sin detallar en la audiencia lo que ha dicho desde el domingo en torno apoyar el recargo nocturno desde las 7 de la noche y el pago del 100 % de los dominicales y festivos, junto a una gradualidad desde el 2027.
«Nosotros estaríamos dispuestos, sin duda alguna, a apoyar la idea de que podamos trabajar en los términos que la reforma incluye como los temas la reforma laboral, los dominicales y los festivos. Pidiendo algunos tratamientos especiales sobre sectores que son especialmente vulnerables», afirmó.
Precisó que hay sectores para los cuales pudiera ser muy complejo y con riesgos alrededor de la pérdida de viabilidad de compañías o pérdida de capacidad de generar formalización laboral.
«Hemos hablado entonces de poder generar algún tipo de mecanismo de excepción que permita que las compañías pequeñas, las microempresas, las pymes, compañías del sector turismo, compañías del sector vigilancia puedan y tengan de alguna forma un mecanismo de excepción que les permita tener un régimen especial, explicó.
Ante los senadores, Bruce Mac Master insistió en su tesis en torno a que la mayor causa en Colombia de inequidad es la informalidad.
«Si ustedes ven los datos sobre ingresos totales de un trabajador que está en la informalidad en promedio recibe un poco más de 900 mil pesos en total, con todas las prestaciones y con todos sus ingresos», dijo.
En contraste, aseguró, los trabajadores que son parte del mundo formal reciben más de 2 millones de pesos, incluyendo sus prestaciones, sus vacaciones, sus cesantías.
«Y esa sí es la gran diferencia en Colombia, porque más de 14 millones de trabajadores que están en la informalidad están en esa condición», agregó el presidente de la Andi.
Añadió que los informales son «trabajadores sin derechos, que no tienen la posibilidad de tener vacaciones, de tener cesantías, de tener una incapacidad, esas incapacidades de las cuales estamos conversando tanto ahora. No tenemos la posibilidad tampoco de ofrecerles seguridad social, no tienen estabilidad en el trabajo. Incluyámoslos en esta reforma, porque ya tenemos muy poco tiempo y vamos a tener que trabajar todos a marcha, forzadas, para lograr sacar algo adelante».
Insistió en su llamado a que, en medio de tiempos ajustados, el Congreso logre sacar adelante la iniciativa fruto de un trabajo concertado y recordó que, pese a los llamados al Gobierno, el sector privado no encontró eco para hacerlo.
«Yo diría que es momento de pasar la página. El país lo está pidiendo así y yo creo que tenemos que sentarnos todos pensando en el país, pensando en Colombia, tratando y buscando la mejor solución para la población, para los trabajadores, para los emprendedores, para los empresarios, para la gente que está queriendo ser formal, para la gente que está queriendo ofrecer oportunidades», puntualizó.
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