El ministro de Minas y Energía, Edwin Palma, lanzó un mensaje directo a sectores de la Unión Sindical Obrera (USO) al afirmar que “están equivocados en este momento” por desconocer los avances del Gobierno de Gustavo Petro en materia laboral.
La declaración, realizada en Valledupar durante la conmemoración de las víctimas del movimiento sindical, marca un punto de tensión dentro del sindicalismo y pone sobre la mesa el respaldo del Ejecutivo a sus reformas.
Gobierno defiende reformas laborales y cuestiona postura de la USO
Durante su intervención, Palma sostuvo que no es coherente que sectores históricamente perseguidos por su labor sindical desconozcan los cambios impulsados por el actual Gobierno.
“No podemos ser quienes históricamente hemos sido perseguidos y estigmatizados, los que hoy desconozcamos un gobierno que, como ningún otro en décadas, ha impulsado reformas en favor del pueblo trabajador”, afirmó el ministro.
El jefe de la cartera energética enfatizó que estas reformas han permitido avances concretos en la participación del sindicalismo en decisiones nacionales.
Según explicó, se han abierto espacios para que los trabajadores incidan directamente en políticas públicas y en instancias estratégicas, incluyendo su presencia en juntas directivas del sector energético, lo que redefine el papel de las organizaciones sindicales en el país. Participación sindical y cambios en el sector energético
En el mismo evento, el ministro del Trabajo, Antonio Sanguino, respaldó la postura del Gobierno y destacó el carácter de las políticas laborales actuales. Señaló que estas no solo buscan modernizar el sistema, sino también responder a una deuda histórica con el movimiento sindical, en un contexto donde la exclusión y la violencia marcaron durante décadas la relación entre trabajadores y Estado.
Ambos funcionarios coincidieron en que el fortalecimiento del sindicalismo es clave para enfrentar los retos estructurales del país. En particular, señalaron la transición energética, la justicia social y la consolidación de la paz como ejes donde la articulación entre Gobierno y trabajadores resulta determinante para avanzar en los cambios que plantea la administración nacional. Violencia antisindical y llamado a la unidad del movimiento
El pronunciamiento se dio en un escenario cargado de memoria histórica. Palma recordó que más de 3.000 dirigentes sindicales han sido asesinados en las últimas décadas, en medio de la defensa de derechos laborales y la denuncia de abusos estructurales. En ese contexto, resaltó que el sindicalismo ha sido un actor fundamental en la defensa de la democracia, la paz y las libertades en Colombia.
El evento concluyó con un llamado conjunto a la unidad del movimiento sindical, en medio de las diferencias actuales. El Gobierno insistió en la necesidad de consolidar una agenda común que permita avanzar en las transformaciones sociales y económicas, al tiempo que reiteró su solidaridad con las víctimas de la violencia antisindical y su compromiso con el protagonismo de los trabajadores.
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