En un evento público, el mandatario advirtió que su entonces mano derecha y hoy embajadora de Colombia ante el Reino Unido, Laura Sarabia, fue la responsable de llevar a la Superintendencia de Salud a los interventores responsables del desvío de recursos destinados para el sostenimiento del sistema de salud.
En esas declaraciones, Petro se dirigió a Leal y le dijo: “Usted se dejó engañar y lo primero que hicieron fue entregarle unas hojas de vida que yo no puse”.
Sobre las declaraciones de Sarabia, quien aseguró que ella no tuvo nada que ver con el nombramiento de los interventores, el exsuperintendente Leal se pronunció y advirtió: “No soy quién para determinar quién tuvo realmente la responsabilidad”.
Así mismo, reveló que, “a través de la mano derecha de Laura Sarabia, llegaron las hojas de vida diciendo que, efectivamente, había sido una orden del presidente de la República, con lo cual claramente he verificado que se hubieran cumplido los requisitos cedidos a esa designación”.
Leal también insistió en que espera que la Fiscalía General de la Nación, que cuenta con todas las pruebas, las reúna para que “verifique quién tuvo la responsabilidad en la configuración de este entramado de traición, como lo ha denominado el presidente de la República”.
Dicho entramado, agregó, “se configuró para que, lamentablemente, los negocios alrededor de la salud siguieran perdurando mientras nosotros tratábamos de hacer el control efectivo para que estas fugas se acabaran”.
“Como lo dijo el presidente: necesitamos una solución de raíz, como lo ha propuesto el Gobierno en distintas oportunidades: una reforma a la salud que elimine la intermediación. Mientras ese cáncer siga existiendo, no va a haber enfermedad que se cure”, concluyó.
En otro de los videos conocidos, Leal aseguró que se siente “satisfecho con que la verdad empiece a salir a la luz”.
Para Leal, “ser engañado o traicionado no se configura como un delito”, pues existe “un nivel de confianza en el Gobierno Nacional que uno debe tener para poder trabajar en equipo”.
“Delito hubiese sido que, como superintendente nacional de Salud, no hubiéramos ejercido las labores que teníamos que ejercer que, en este caso, fue continuar vigilando la labor de aquellos interventores que se habían nombrado para verificar que sus labores fueran acotadas o acordes a la ley”, afirmó.
Leal agregó que, una vez se dieron cuenta de que había “negocios alrededor de la salud con estos interventores en particular”, informaron a la Fiscalía General de la Nación “aportando las pruebas que en estos momentos reposan allí y que esperamos se pueda continuar sabiendo lo que pasa con la salud de nuestro país”.
“Lamentablemente, quienes luchamos por proteger los derechos de la salud de las personas terminamos inmersos en algunas mentiras y engaños por seguir protegiendo el negocio de los corruptos en Colombia”, dijo.
Fuente Caracol Radio
